Te encuentran
Cuando alguien busca lo que tú haces, apareces con tus horarios, tu dirección y tus fotos. No con datos sueltos que puso cualquiera.
Ahí abajo hay miles de negocios abiertos.
Solo se ven los que encendieron la luz.
Creamos webs a medida para negocios locales. Solo lo que de verdad te sirve, con el precio cerrado antes de empezar.
El de la izquierda no está peor gestionado. Está más lejos de donde se decide.
Cuando alguien busca lo que tú haces, apareces con tus horarios, tu dirección y tus fotos. No con datos sueltos que puso cualquiera.
Tus clientes reservan solos a cualquier hora, sin interrumpirte en pleno servicio. Tú lo ves todo ordenado en un sitio.
Señales, bonos, pedidos o entradas cobrados en tu página, sin mandar al cliente a ninguna otra parte.
Horarios, ubicación, precios y las preguntas de siempre, contestadas antes de que nadie coja el teléfono.
Si lo que sirves está cuidado, la web tiene que estarlo también. Fotos, carta y servicios bien presentados.
La web es de tu negocio. No dependes de que una plataforma decida ponerte arriba o abajo, ni de lo que cobre el mes que viene.
Un bar de menús no necesita lo mismo que una barbería con turnos, ni una tienda lo mismo que una clínica. No partimos de un catálogo de funciones: partimos de cómo trabajas tú.
Cómo te llegan los clientes hoy, qué te preguntan una y otra vez, en qué se te va el tiempo y qué pasa cuando estás en pleno servicio y suena el teléfono. De ahí sale la lista real de cosas que la web tiene que resolver.
Esta es la parte que más se salta la gente. Una función que no vas a usar no es neutral: encarece la web, la complica y te la hace más difícil de mantener. Si creemos que algo no te va a aportar, te lo decimos y lo quitamos, aunque eso baje el presupuesto.
Antes de tocar nada. Sabes qué incluye, qué cuesta y qué pagarás al mes. Sin partidas abiertas ni «ya lo veremos». Si no te encaja, ahí se queda y tan amigos.
Nada de plantillas con el logo cambiado. Se construye alrededor de lo que hace tu negocio: tus fotos, tu carta o tus servicios, tu forma de trabajar y el tono que te pega. Vas viendo cómo queda y se ajusta por el camino.
Con su dominio, probada en móvil y ordenador, y lista para que Google la encuentre. Después seguimos disponibles para los cambios que surjan: cambia la carta, cambian los horarios, entra un servicio nuevo.
Cuatro puntos de partida, cada uno construido sobre el anterior. El rango existe porque no todos los negocios piden lo mismo.
Punto de partida
350€
Rango 300 a 400 €
Tu negocio bien presentado y fácil de encontrar. Es la base sobre la que se apoyan las demás: quién eres, qué ofreces, dónde estás y cómo te contactan. Para muchos negocios, con esto ya está resuelto el problema.
Añade reservas
575€
Rango 550 a 600 €
Todo lo anterior, más un sistema para que tus clientes reserven ellos mismos desde la web. Deja de interrumpirte el teléfono en pleno servicio y dejas de perder al que quiso reservar cuando ya habías cerrado.
Añade pagos
675€
Rango 650 a 700 €
Todo lo de la web estática, más un sistema para cobrar directamente en tu página. Sirve para vender productos, bonos, entradas o cobrar por adelantado, sin mandar al cliente a otra plataforma.
Reservas y pagos
825€
Rango 800 a 850 €
Las dos cosas funcionando en la misma web y conectadas entre sí. Es la opción para negocios que quieren cerrar el círculo completo: que el cliente reserve y deje el pago hecho en el mismo paso.
Lo que mueve el precio es el trabajo de diseño y de contenido, no la tecnología. La misma función puede resolverse de forma sencilla o muy elaborada, y eso lo decides tú.
10 a 30 € al mes
Cubre lo necesario para que la web siga funcionando: dominio, base de datos, mantenimiento y soporte.
La horquilla depende del tamaño del proyecto y de la base de datos. Te damos la cifra exacta con el presupuesto y no cambia sola de un mes para otro.
Son negocios inventados. Los montamos enteros, con su propio nombre, su propia tipografía y su propio color, para que veas por dentro cada tipo de web que hacemos en vez de tener que imaginártelo. Se abren y funcionan.
Web de escaparate
Almácigo, floristería
Sin reservas ni pagos. Cuenta qué flor entra cada mes, aparece en el
buscador y pone el teléfono a un toque.
Sale en Google
El contenido cambia con la fecha
Llamada y WhatsApp directos
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Web con reservas
Contrapelo, barbería
Se coge hora sobre la hoja de un libro rayado, como en la barbería de
siempre: lo escrito está cogido y lo blanco es tuyo. Dos toques y
dentro, sin llamar y sin esperar a que alguien conteste.
Agenda de tres personas
Un corte ocupa un renglón y uno con barba, dos
Sin llamadas cruzadas
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Web con pagos
Parada 14, comida para llevar
Lo que eliges no desaparece en un carrito con un número: cae en una
bandeja que tienes siempre a la vista y se va llenando. Cada cosa se
monta ahí mismo, sin entrar y salir de pantallas, y se paga antes de ir.
Se paga desde el móvil
El pedido le entra a cocina al teléfono que ya lleva encima
Corta los pedidos cuando no dan abasto
Abrir el ejemplo
Web completa · reservas y pagos
Umbral, discoteca
Entras por la puerta y eliges tu noche. Antes de reservar, puedes mirar alrededor en 360° desde cada sitio: cerca del DJ, al lado de la pista o desde arriba. Después pruebas la reserva y el pago, hasta recibir tu pase de muestra.
Cuatro puntos de vista en una sala 3DEntradas y reservadosPago simulado, sin cargos reales
Entrar en Umbral
Estos negocios no existen. Cada ejemplo lleva un aviso arriba para que nadie se confunda e intente encargar algo.
Hay negocios que llevan años haciendo las cosas bien y que, sin haber cambiado nada, notan que llega menos gente nueva. No han empeorado. Lo que ha cambiado es dónde se decide.
Hoy la gente elige dónde cenar, dónde cortarse el pelo o dónde comprar mirando el móvil. En ese momento solo aparece quien está preparado para aparecer, y ahí es donde las cadenas llevan ventaja: no porque lo hagan mejor, sino porque tienen quien les monta la web, las reservas y los pagos.
meglio existe para poner esa misma herramienta al alcance de un negocio que no tiene un departamento detrás.
Nuestro trabajo no es venderte la web más grande que sepamos hacer. Es entender cómo funciona lo tuyo y montar exactamente lo que te va a servir. Una web que no se usa es dinero tirado, y eso no le interesa a nadie.
Toca una pregunta y te contestamos aquí mismo.
Hola. Escoge abajo lo que te ronde la cabeza y te lo aclaro sin rodeos.
Te decimos qué haríamos, qué te sobra y cuánto costaría. Si no te convence, no pasa nada.
Presupuesto sin coste y sin compromiso.